Quien se alguna vez ocupaba de alquimia o admira los símbolos ocultados del Camino Real conducente de la zona de Ungelt de nuestros días, a través de puente de piedra, hasta la calle Nerudova, llegó en su cumbre al cruzamiento de importancia extraordinaria. Y justo en este lugar se encuentra nuestro bodegón abierto a todos pelegrinos y los sedientos de verdad.







